lunes, 3 de noviembre de 2008

Atonement (Joe Wright, 2007)

Leeds, DVD. 14 Octubre, 2008. http://www.imdb.com/title/tt0783233/
Fantásticas películas he visto últimamente! Pienso en varias y me dan ganas de seguir escribiendo y escribiendo, sólo esta y ya por hoy! En la serie de dramas de época Keira Knightley (Pride and Prejudice, the Duchess y Atonement) creo que Atonement es mi favorita. La película juega con diferentes versiones de la realidad, dando giros a la historia realmente interesantes. Quien vio qué y qué entendió de lo que vio, se hace un artificio evidente al contar el mismo evento en varias versiones. Un poco a la manera de Gunter Grass en El tambor de hojalata, en la que los eventos se cuentan y se recuentan con ciertas variaciones que hacen evidente lo que todos sabemos (y pocas veces recordamos), que todos tenemos una perspectiva diferente del mundo. La película tiene varias cosas interesantes además de las vueltas de tuerca de la historia, que son de por si sorpresivas y bien logradas. (Afortunadamente no había leído reseñas antes de verla. Cada vez me convenzo más de que lo mejor es llegar desprevenido a ver las películas, ya luego vendrán las reseñas si vale la pena). La fotografía es realmente una delicia! Claroscuros muy bien logrados, que producen una cierta intriga y curiosidad, a la vez parecen querer fascinar al espectador con los objetos y rostros perfectamente iluminados. La cámara juega por ratos con la visión subjetiva de Briony (Saoirse Ronan), una niña de 12 o 13 años que juega un papel fundamental en el desarrollo de la historia, reforzando esa sensación de contar desde varias perspectivas el mismo hecho (que en realidad parecen varios). Hay por ahí además un plano-secuencia como de 5 minutos tremendamente bien orquestado, en el que la cámara flota en medio de soldados después de la segunda guerra mundial, esperando para ser embarcados de regreso a Inglaterra. Robbie (James McAvoy), nuestro personaje principal, deambula por la playa, harto, sediento, desconcertado del espectáculo de soldados borrachos. La cámara flotante viene perfecta para demostrar su hastío, su confusión y claro, para presumir un cierto despliegue técnico-artístico señalado por cuanto crítico escribió sobre la película. Otra de las fantásticas cosas de la película es sin duda la música (por la que le dieron un Oscar a Dario Marianelli en 2008). En una curiosa sincronía con primeros planos a textos y letreros, la música utiliza el motivo de las teclas de las viejas máquinas de escribir, que en la película suenan durísimo. El sonido de las teclas se mezcla con la música y se convierte en música, que agarra más sentido aún al final de la película cuando la historia da un buen giro (eso sí, no diré cual). Interesante narrativa, la historia salta un poco (o un mucho) de tiempo en tiempo, logrando un delicado balance entre ser comprensible/estar bien contada y exigir un poco de atención del espectador para conectar los puntos.

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